(1) En la tienda por departamentos una niña busca su nombre. Leyendo despacio cada vocal-consonante pasa por los nombres de otros niños hasta que encuentra uno muy parecido al suyo. Quita el papel del árbol de navidad y transporta el tesoro al departamento de ropa intima. La niña cree que existe una recompensa entre la sorpresa de su madre y la reacción inmediata. La madre la conduce a la sección de juguetes, le deja escoger algo que le guste. Luego la lleva de nuevo al árbol. Le explica del por qué del árbol y le da dos opciones: dejarse el juguete o darle el regalo a otra niña con su mismo nombre. Es lógico pensar que va a tomar el presente, pero la niña nos sorprende con la lógica propia de los ocho años: “ese nunca fue mi nombre”. (2) La fila del cajero es casi tan extensa como las presas en el centro por culpa de la casi remodelación vial de Alajuela. La mayoría aprovechando el acumulado en su cuenta gracias al aguinaldo, saca dinero para compras. Paciente un mendigo se queda...