Sobre el libro "En el Otro Patio" de Maria Morales por William Eduarte Ambassador Era tarde y llovía. Como en el cine negro; yo perseguía un carro que perseguía otro carro: lo que comúnmente llamamos presa. En medio del caos se tiende a tirar la mente hacia cualquier lado posible, en este caso un hotel venido a menos por el parque Juan (Alajuela). Para seguir con la estética expresionista, loas automóviles convertían a los huéspedes en humo; grises, pálidos, ojerosas personas que corrían a sus habitaciones. Menos uno. Èl o lo que yo creo que era un él, inhalaba el ambiente como ligándolo con un cigarro, doble porción para este Caponé importado. Miraba la puerta del lobby, sentado en un sillón obviamente gris. No sé si era precisamente una mirada perdida o una búsqueda incisiva, pero aquel hombre esperaba algo. Algo que por lo menos durante los minutos que tarde en llegar a la luz verde del semáforo no descubrí. Justamente uno de los primeros poemas que leí de “En...