Ya no hay leche
sino cuatro recibos esperando
junto a la refrigeradora.
Dentro de ella
se activa un mecanismo
que permite a la luz
encenderse por unos minutos.
merece un gran silencio;
lo necesario para contemplar con interés
lo que existe sin importar las circunstancias.
Comentarios
Pero que siga fluyendo poesía de lo que nos va dejando el pasar del segundero.