Esperá, estoy corriendo.
Esperá, como espera mi cuerpo
en la mitad de la noche
ante el vacío.
Voy hacia vos desde
las cosas que caen,
voy hacia vos desde
los estallidos, las sirenas,
los segundos.
Esperá.
Las ventanas del edificio en la esquina reflejan parte del cielo. Sobre los autos y las personas que pasan algo de esta tarde transforma su paso cotidiano; somos ese reflejo que pasa de la luz a la sombra. Ese instante acabándose siempre.
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