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Aeropuerto en Domodedovo


(Las terroristas Amanta y Roza Nagayeva)


Afuera caen los aviones. Se deslizan del aire
a una pista de hielo que no existe.
En el cielo su fuego es una flor diminuta
convirtiéndose en humo para siempre.

De mi corazón escucho una música lenta,
que me hace recordar lo que vos me prometías
al ver las montañas.
¿tendrá algo de tu sangre su nieve?

Ya salgo hermana,
esperame;
este taxista
no sabe que me condena a muerte.

¿tendremos un lugar, arriba,
para escuchar como llora
al reconocer mi rostro,
mañana,
en las noticias?

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