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Agua de río / agua de mar

Cae la lluvia río arriba. La orilla empieza a ser corta, el agua turbia. Mirá el horizonte, esos relámpagos golpean las piedras. Mirá tus pies, el agua toca tus dedos. Mar adentro la sal se mezcla con la tierra; lo sabés con la boca, lo sentís en el cuerpo. Recordaste algo que te duele. Cae la lluvia río arriba. El mar ahora es otro.

Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha para quién se acueste en ella tenga que tenerte cerca tener solo una sábana una cobija para que sea la noche y sea el frío comprar una cama estrecha de la que no puedan levantarse ni escapar hoy vas a dormir e imaginarlo directo en las lozas           que son lo más cercano           que estás de la tierra su cuerpo late en algún lugar y lo escuchás vas a comprar una cama estrecha para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La niña

Hace frio y estamos solos. Llueve y la música en el cielo raso la escuchamos en el vacío del cuarto. Hace frio y estamos solos. Atados a una almohada, recorriendo de memoria los cuerpos ausentes que en el pasado siguen intactos. Hace frio y estamos solos, cada uno en su trópico, cada uno con su manera de aceptar que hace frio y estamos tan solos, quebrantados, heridos, indefensos. Es esta una nueva forma de ahogo del que apenas salimos con vida. Hace frio y estar solos es lo que menos importa. Porque este maldito frio y su tempestad son solo excusas para compadecernos profundamente.

I Put A Spell On You

la versión de Nina Deseás ser la pausa en su respiración. La vibración de sus vasos sanguíneos. El nombre que muerde y calla. El nombre quieto en su memoria. Deseás que venga y te deje repetir su nombre por la pura inercia del ambiente. Y la deseás. Es ese el peso de su nombre. Vos mismo se lo has dado. Te absorbe. Y la deseás. Más allá de ella misma. Más allá de lo que vos sos. Esta espera es lo único que existe. Y tu deseo.

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas, van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones llenas de lluvia, y el frío y la sequía. Vas a ser otra persona y con una foto diferente en todos los documentos personales. No te reconocerías pensando lo mismo que ahora: no he pagado los recibos, tengo que adoptar un gato y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana tal vez diez minutos más.  

Uróboros

Aquí para abrirnos los ojos Sólo las cenizas se mueven. Paul Eluard El viento la trae. La ceniza viene de todo lugar. Pasás un dedo y dejás en el mueble, un camino. No va a ningún lado. No significa nada. Luego los días lo tapan con otra capa oscura. Pero yo siempre sabré el lugar, la exactitud de tu índice, el trazo en la cocina. Despertaré en otra década por culpa de la fricción que genera esa marca. Escucharé tu risa, el portón de esta casa y el ladrido de los perros. El viento te traerá y te desvanecerás justo en la puerta. Qué hago con esa ceniza, qué hago si es interminable y viene de todo lugar en el que ya no estás.

Abandono

qué es un barco al hundirse qué pensamiento pasa por la cabeza de sus pasajeros qué refugios crearán esas mentes para evadir un barco en pausa descendiendo las aguas del océano atlántico la urgencia que activa súbitamente todos esos cuerpos que pierden en los recuerdos de infancia los últimos minutos de oxigeno

OM

Todo lo que perdés esta en vos oculto. Cuando no te quede nada empezá buscándote. Porque el primero que se aleja de vos sos vos mismo. Todo lo que perdés está en vos y dejará de estar oculto.

Holoceno

No hay nada después de matar a un animal. De qué te sirve vos la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad; ese tiempo detenido en sus peores horas. La sangre, el vacío dentro de unos ojos, el olor a pólvora. No hay nada pero temblás; ya no te podrás salvar nunca.

Goodbye Blue Sky

"Look mummy, there's an aeroplane up in the sky"                                para Wendy Simple llega el mediodía. Las sombras duras, el sol alto, sin nubes. Todo el cielo es una mancha azul que se traga el horizonte. Un avión cruza esa nada y su brillo es infinito. El ruido de las turbinas nos despierta. No sé qué responder a lo qué me preguntás; no sé qué decir de esa luz que ahora nos habita.

La permanencia

Estás pensando en algo. Mirás arriba del árbol, te sorprenden las hojas dobladas por el viento. La sombra de las ramas se instala en tu camisa. Ahora el viento también te dobla. Ya no pensás De alguna manera es un dolor que vos también sentís.

Lo que dicen las heridas

Entiendo algunas cosas: que la sangre es roja porque hay algo que siempre se oxida en nosotros. Por eso cuando la gente se ahoga, se van poniendo azules y lejanos. La sangre necesita del aire para ser sangre. Si fuera más liviana, un pequeño corte la haría volver al viento. Lo que hace pesada a la sangre es el corazón. Es en este músculo donde se le pega la duda, donde ya no sabe que es mejor. Y aunque siga intentando salir su destino esta marcado; la sangre seca muere como cualquiera de nosotros.

Estrella fugaz

El cielo es la cobija que puse ayer entre las sillas para hacer una casa. Me han dicho que el sol es una estrella. ¿entonces por qué es redondo? Si dibujo las estrellas redondas nadie va a entender que la noche esta llena de ellas. No había ningún sol entre las sillas y la cobija azul. Por más que lo intente la lampara seguía cayéndose del hilo que le puse. Acabo de acordarme de eso y pedí un deseo.

Útero

la luz se abre es esa una nueva forma de herida en la ventana lame despacio y encuentra las cosas llenas de sombras afuera el movimiento terrestre nos hace girar sobre nuestro propio eje adentro la luz se abre y se cierra sobre las paredes de alguna manera eso es todo lo que existe para nosotros

Baño de centro comercial

Es todo lo que esperás de una experiencia aséptica. El azulejo mantiene su orden. La naftalina. Las ventanas que abiertas, dejan que la bulla de la calle acapare la acústica del cuarto. Pero te mirás a vos mismo, vos hecho de carne. La gran maquina de segregaciones viscosas. Ese es el olor de tu propia orina. Caminás en el espejo y te lavás dos veces: la primera sin ver al espejo, la segunda despacio, dándote cuenta. El grifo queda abierto unos segundos de más. No sabés cómo secarte las manos.

Empañar una pantalla

Primero cogés el aparato. Decís: voy a limpiar la memoria del teléfono. Empezás con las fotografías; con las que te han enviado, con las que vos mismo tomás. Pronto te descubrís solo viéndolas. Las fotografías una por una. Eliminar es una palabra muy pesada para ser usada a la ligera. Por eso ahí te quedás, quieto, casi sin fuerzas. Esperando que todo se apague.

El canibal

Vení, le quiero hablar a tu cuerpo de la misma manera en que un hombre mutilado lo haría. Un hombre que se ha comido sus manos y no tiene más que su boca para acercarse a vos. Hagamos que este silencio se llene de saliva. No tengo otra extremidad más que mi lengua. Vení, quiero conversar con sus heridas y con su incertidumbre. Ahora que creo no tener mis manos acercá tu cuerpo para decirle que ya no podrá alejarse nunca.

Contar contra el cielo

Intentás soltar otra piedra pero esta no cae, flota. Te supera llena de una personalidad de nube. Vos que solo has cargado con todo ese peso la mirás sumarse a las otras. Esta piedra ha decidido abandonarte, arriba, mucho más arriba de vos mismo.