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Jet lag

En un aeropuerto en Newark un carterista saca de un bolsillo los restos de su infancia. En un aeropuerto en Domodedovo el ruido atormenta por las noches al único taxista del mundo que toca su pecho como si se tratase de un violín. En un aeropuerto en Alajuela mi tío todavía se despide sabiendo que es la última vez que va a verme caminar por ese pasadizo. En un aeropuerto en Barajas vos escuchás mi nombre como si fuera parte de una pesadilla, un eco que se desvanece en las bocinas del sistema de comunicación internacional. En un aeropuerto en Cuzco alguien sube unas escaleras eléctricas pensando en todas las manos que sobre la baranda encontraron tristeza. En un aeropuerto en Managua el calor le seca la boca a los pájaros y los hace arrastrarse por el asfalto hasta cocinarse. En un aeropuerto en Heathrow unas valijas son abiertas y en vez de una bomba lo que estalla es una cajita de música. En un aeropuerto de Comalapa un avión despega vació y eso me hace pensar en las n...

Tu Nombre Sobre Mi Nombre

Y espero que te olvides mi nombre. Yo quería que toda la noche, con un nombre en la boca, no nos dejáramos hablar sin un pulso entre la piel y el aire. Que toda la noche una lámpara en la cama nos hiciera ceniza. Con un nombre en la boca, a mordiscos, el viento nos deshiciera hasta el río. Yo quería el día, el sol buscando algo entre nuestros cuerpos. La sombra que se proyecta contra el suelo aún dormida. Que correr las cortinas fuese algo imposible. Que con los nombres en la boca escapáramos del trabajo, del niño que grita en el otro cuarto, del incendio en mi cabeza. Yo quería toda tu noche, los besos ahora invisibles. Un nombre en mi boca que se desliza en el vacío.

asunción

ella esta quieta su piel ha estado dormida ahora se envuelve con el aire y flota ella arde y se eleva su piel es transparente consume el aire y se extingue la ceniza cae y escucho su nombre el cielo en mi boca esta encendido

cuánto duran las cosas congeladas

los cubos de hielo caídos en el piso la harina refinada el azúcar en polvo los platos biodegradables en la basura los botones que se quedan entre los almohadones del sillón la comida que una madre deja en una bolsa con cierre mágico el efecto de las pastillas que a veces se activa en la medula espinal el linóleo el desinfectante la leche los cosméticos cuánto duran esas cosas una sobre otra en el rincón de una nevera sin electricidad

Suspensión

El agua recuerda el calor que el disco de tu primera cocina llevó a sus entrañas. La temperatura del río en el que te besaron las manos y temblaste como una hoja en el aire. La cantidad de sal y la cantidad sed con la que nos acostamos los días sin compañía  ni lluvia. Y el agua sabe a tus años, a la saliva en tu boca, a la parte de tu respiración que es neblina. El agua que va al mar, el agua que regresa; el animal atrapado entre los reflejos en la ventana.

16.000 cerdos muertos

Hay un cerdo que flota en el rio más importante de Shangai. Sus orejas y su espalda sobrepasan la linea del agua; es un submarino muerto que se expone a la descomposición. Al otro lado del mundo el fuego parece no acabarse. Las cosas en el no pueden permitirse tal cosa como la flotación; lo que quede afuera de las llamas tendrá partes marcadas por la ceniza. Cuando ese cerdo llegue al mar todo lo que ves será reducido a escombros. El animal estará hinchado, y la naturaleza hará su parte deshaciendo su cuerpo. Ya nadie vivirá en estos campos. En el espacio en el que estaba tu casa crecerán los arboles. La carne es más débil que la vida.

El oeste se quema

El Oeste by Helado Negro on Grooveshark “hay humo pero no lo ves” Helado Negro Yo estaba ese día; la mañana, el cielo como una canción débil y cada persona abatida dentro de su memoria. Suena intangible como un nombre de pila y los apellidos de padre y madre conservando el número de identidad que ya  nadie porta. Escuchábamos esa música triste; los nombres y los números lo son. Nos vemos reducidos y los que hablan se cortan la lengua con el viento. Que mecanismo peligroso es la tristeza. Creo que también sentís la forma en que falla nuestra conversación. También te sabe la boca a nada. Al cerrar los ojos volvemos más viejos a esa misma mañana. Yo estaba ese día casi enfermo y vos cargaste con la mayor parte del peso. El cielo es una canción triste que sabe nuestros nombres. Veo todavía nuestras sombras volando como ceniza por todo el aire.

Lamento Maya hacia Hunab Ku

Werner Herzog y David Cruz. 6 de Marzo. Invitad@s.

Presentación de La disección de una casa

6 de marzo. 7:30 pm. Lobo Estepario. Evento en Facebook

La Caída

1 Una grúa construye. Una que se hace en el fuego cuando alcanza el cableado publico. En su gran sombra no se pueden ver las llamas. 2 Hombres diminutos bajo ese desastre, corren. Otros se limitan a ser parte del caos. Hombres diminutos que piensan en el almuerzo sin terminar. 3 Una grúa golpea el suelo. Es un tipo de música que enloquece al vecindario. El silencio no se rompe, solo se quema. 4 En la noche el incendio es un nuevo panorama: por sobre la colina el viento sopla y la gente diminuta se limpia la ceniza como si fuera parte de un sueño.

15,000 years ago

Es porque no estás que le sobra agua a mis platos y vienen las mañanas en silencio; el rumor lejano de otros animales se confunde con las maquinas que trabajan al frente de la casa. Pasan los días y sigo sin mover las cosas que aún te pertenecen. De alguna manera vos regresás cuando dejo de verlas y esa alegría me hace pensar que esta es todavía nuestra casa. Pero es porque no estás que también me sobra la comida y los abrazos. Y cuando algo aúlla en la noche una cosa en mi pecho se revuelca con cansancio. Porque no estás a esa cosa la llame vacío; así como la pude haber llamar frío, tristeza, niebla.

Caida libre

alcanzá a nadie soña con nada decí muchas veces cosas que acaben y empezá de nuevo cosas que acaben y terminá por fin como si no intentaras llegar ni perdonarte soña sola tomá en tu mano ese vacío que nunca ese vacío nunca se alcanza

Las sombras

A este hombre   la mujer con la cual ha compartido su vida le demanda lavar los platos de la cena. Siente: ella ya no viene hacia mi de la misma manera.   Abre la llave y deja que el agua se escurra por el drenaje. Un hombre que después se detendrá bajo la ducha recordando la primera vez que esa misma mujer se desnudó en una cama para que la acompañara. Ella ya no es una llamada, ni una urgencia; solo un eco rondando las habitaciones   vacías en las que sus ropas siguen tiradas por el piso.

Velocidad de escape

1 Lo único que encuentro en tu boca es un abismo; puntos diminutos en esa noche en la que nunca amanece. 2 Están las palabras en el aire. El viento sopla y eso de alguna manera rompe con el silencio. En tu boca   lo que se pronuncia aun no toca el fondo. 3 Cerrás los ojos. Las cosas caen apagándose en la oscuridad. Ya no decís nada. Amanece y el sol es negro y vació.

Horas del día

--> Your devotion has the look of a lunatic's gaze St Vincent En el sótano de la casa se está engrasando la guillotina. Henrik Nordbrandt 11 pm Debe existir algo oculto entre la gente que decide comer en horarios similares; que abre y activa los hornos eléctricos, el ruido metálico de los tenedores, y la baja autoestima de la comida recalentada. Algo que las personas como vos y yo no entendemos pero repetimos entre 6 y 9, 12 y 3, 7 y 8. 5:30 am Escuchá, despiertan. Activan la ducha y frente al espejo sienten unas ganas terribles de vomitar. Pero no lo hacen. El agua caliente crea una capa de vapor sobre los cristales y por sobretodo lo que se va por el drenaje. --> 3:33 pm Esperamos: quizás el almuerzo para regresar al apartamento y tener media hora demás en la cama. Tal vez la noche, el fin de semana o las fechas de fiesta anuales. Esperamos; lo único impaciente es la muerte....

La insustancialidad de las cosas

La vida es siempre un cajón que esta medio vacío y tibio. El fondo del vaso con las manchas que sobre tus ojos se hacen al final del año. Es lo que hace una persona que toca una puerta en una casa donde ya no hay nadie. La vida es siempre lo que el retrovisor no ve. Es esperar que alguien regrese sin que se haya marchado. Y siempre es la vida la que toma su espacio en el lugar en que todo por fin deja de existir.

1:15

Esperá, estoy corriendo. Esperá, como espera mi cuerpo en la mitad de la noche ante el vacío. Voy hacia vos desde las cosas que caen, voy hacia vos desde los estallidos, las sirenas, los segundos. Esperá. No siento las manos.

Lo último

1:11 Una ventana se mueve, también la puerta. Salgo apenas. El espejo se desliza y rompe el tomacorrientes. No creo que lo reparen.   En mis pies veo vidrios que me miran como en un caleidoscopio. Las escaleras se mueven y gota de sangre se seca en mis pies.   Afuera una grúa gigante oscila. Los vecinos están en silencio. No me acuerdo del nombre de la mujer que me señala el cielo.   No sé exactamente las veces que me ha   saludado al borde de su puerta; supongo que han sido muchas. Las suficientes.