Para rayos Me gusta cuando parece que va a llover y no. Cuando se oscurece la tarde y el mundo sostiene una sombrilla pensando en la forma en que se van a mojar sus zapatos. Me gusta cuando parece que ya no va a llover y el agua, de repente, pone a prueba la voluntad de un viernes que no pagan ni es feriado. Me gusta ver como todavía alguna gente se moja y se entrega a la lluvia aunque sea por un momento. Aunque después corran a cambiarse la ropa y a tomar refuerzos vitamínicos para sus defensas. Me gusta cuando el relámpago cae en el horizonte, pero no hay retumbo ni estruendo. Solo la calma de las cosas que parecen y no. De las cosas que no parecen y pasan. La calma del relámpago que realmente nunca cae.