Ir al contenido principal

Pecera

 

No merezco

este mármol suavizado
por el agua salada.


La carne que hace poco
se deslizó por las corrientes
del mar pacífico.


No merezco
la última fuerza
de este animal
ni su última
gota de sangre.

Ahora su viaje
lo hago propio;

lo dejo entre las palabras
para justificar
su suerte.

Inmóvil,

detenido,
inerte.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Menos de la Familia

Aca algunos rostros de mi mania de reproduccion. Para la Violenta con cariño.

Una estrella lo suficientemente distante

Las ventanas del edificio en la esquina reflejan parte del cielo. Sobre los autos y las personas que pasan algo de esta tarde transforma su paso cotidiano; somos ese reflejo que pasa de la luz a la sombra. Ese instante acabándose siempre.