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Mostrando las entradas de octubre, 2013

N1973 8:20 pm

Bajo el letrero de reservado
una mujer cansada
encuentra lugar
en la linea uno
dirección observatorio.

A su lado
otra mujer más joven
sostiene en sus regazos
a una niña de casi
un año de edad.

La primera, la mayor,
cierra sus ojos,
parece pensar en su casa.

La madre carga
una mirada vacía.

Entre las dos
la niña se deja
sorprender por los grandes
botones del abrigo
de una desconocida.
Se inclina,
estira sus manos,
los roza con sus dedos.

Durante el trayecto
que separa a Juanacatlan
y Tacubaya
la niña se pierde
en un reflejo
mientras su madre
la acomoda sola
en un asiento.

La primera mujer las olvida;
intenta recordar
que con sus ojos cerrados
estuvo muy,
muy lejos de este vagón
ahora detenido.

La facultad del habla

Tomemos de las palabras su desacierto y su certeza.
El lado débil, áspero, el inconsciente.
Las palabras que se marchitan en la boca,
las que vuelven a la vida por la saliva
y el acento grave de la sangre.

Volvamos de las frases sin su carga.
Tapá mi boca, tu boca.
Liberemos esta incomodidad
para callar, para abrazar
lo que saben pronunciar mejor las manos.
Tomemos las palabras y apartémonos de
su dolor, su alegría, su pena.

Que nos quede nada más un gemido, un arrullo;

el cuerpo como un animal indefenso.

Sobre el pánico

A vos te gustaría
deshacerte de tus ojos,
ir entre las paradas
y los autobuses
reconociendo de sus caras
solo figuras oscilantes
que luego se desvanecen.

Buscá entre esas sombras
algo más cierto
que ese millón de personas
cruzando una ciudad
que se va quedando vacía.

Algo más cierto
que la falta de aire,
la leve sudoración
en las manos
y el vidrio opaco
desde donde ves
al mundo.

Ser salvaje

Abrí las jaulas.
Quitá uno
diez cerrojos.
Secá el estanque,
que esa agua
regrese por el desagüe
al mar.
Que el aire se lleve
en el oxido
las mallas metálicas;
dejá que suceda.

Poné un pie desnudo
en la tierra,
una mano en las olas,
el lomo en la hierba
y el hocico
contra el viento.

Todo eso te pertenece
y a la vez no.

Pero esta es tu alegría:

una agitación en el pecho
que nace de un eco
hace millones de años
y te hace sentir
por fin
con vida.

Mar de la Lluvia

(Mare Imbrium)

Una voz
desde tu boca
hace que la lluvia
parezca eterna;
una cortina
en la que estás
en tu forma más
borrosa.

Es esta
la distancia
que hemos escogido, los pasos y los charcos
que sin alejarnos
nos separan.

Escuchá,

esos golpes
diminutos
en el suelo
saben explicarse
mejor
que nosotros dos.

Asociación libre

El sueño en el que
una calavera
de un animal
amanecía
en tu cama.

Ese que recordaste
cuando caminabas
y veías en tu sombra
cosas que
no sabemos nombrar.

Te detuviste
tratando de dar
a todo esto
un significado.

Las nubes hicieron
que tu sombra
fuera otra vez
concreto.

Pero vos
detenido,
con una sensación
de ahogo
te fijaste en
que el próximo paso
es incierto,
la siguiente
respiración.

El sueño,
la calavera
de un animal
que tomaba tu cama

y se reía;

se ríe.

Posesión

Los animales se encuentran. Hay algo de plaga
cuando uno se sube
sobre el lomo del otro,
tomando el dolor
y una forma de placer
que los asfixia.

Casi sin aire
se roban mutuamente el aliento.

En sus ojos aparece
una nueva forma de temor;
ven en el otro a la muerte.

Los animales se encuentran.

Los animales se buscan.

Los animales se padecen

para luego
extinguirse.