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Ser salvaje




Abrí las jaulas.
Quitá uno
diez cerrojos.
Secá el estanque,
que esa agua
regrese por el desagüe
al mar.
Que el aire se lleve
en el oxido
las mallas metálicas;
dejá que suceda.

Poné un pie desnudo
en la tierra,
una mano en las olas,
el lomo en la hierba
y el hocico
contra el viento.

Todo eso te pertenece
y a la vez no.

Pero esta es tu alegría:

una agitación en el pecho
que nace de un eco
hace millones de años
y te hace sentir
por fin
con vida.

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Cuartos casi vacíos

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para quién se acueste en ella
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tener solo una sábana una cobija
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y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
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directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

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y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
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I Put A Spell On You

la versión de Nina
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Y la deseás.

Más allá de ella misma.
Más allá de lo que vos sos.

Esta espera es lo único que existe.

Y tu deseo.