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Correspondencia

para floriella

llego carta
fechada de un mes
el matasellos dice:
digerida en los intestinos de un avión

vienen fotos
letras
tu nombre columpiándose de un hasta pronto
tan falso como el de los aeropuertos

qué te puedo contestar
llueve
es tarde
tomo de la botella
esta oscuro y ya no tengo fósforos

que empiezo a marearme
no tengo casi nada en la refrigeradora
mi perro murió de tos el año pasado
volví a enviudar por la mañana
y sigo a la espera
de mensajes absurdos como este

y de vos

que olvidaste
mi segundo apellido

Comentarios

Floriella dijo…
Me matan los poemas que me hacen llorar... ¡Gracias cosita!
Violeta dijo…
para todas hay poesía menos para mi! :(

Es hermosa su poesía ajena
adros dijo…
muy buena, excelente...

llegue a la pagina por estar en los favoritos del blog de un amigo...
LAbarta dijo…
Fijo le enseñaste a fumar al pobre fito y por eso murió de tos.

Ta tuanis la poesia, yo no lloró pero si recuerdo.

Suerte
Guasuncho dijo…
genial.

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
diez minutos más.

I Put A Spell On You

la versión de Nina
Deseás ser la pausa en su respiración.
La vibración de sus vasos sanguíneos. El nombre que muerde y calla.
El nombre quieto en su memoria.
Deseás que venga y te deje repetir su nombre
por la pura inercia del ambiente.

Y la deseás.
Es ese el peso de su nombre. Vos mismo se lo has dado.

Te absorbe.
Y la deseás.

Más allá de ella misma.
Más allá de lo que vos sos.

Esta espera es lo único que existe.

Y tu deseo.