The cleaning lady te saluda cada vez que te encontrás con ella en las salas cada vez más blancas y llenas de gente. Bajás por un té y ella casualmente también está ahí, en busca de una silla para vos porque el lugar está lleno. -Yo no sabía que los museos podían ser esto. Pensé que estaban llenos de cosas viejas- te dice la seño de ojos almendrados, de arrugas azules y voz de terciopelo. Vos tampoco sabías que el arte es una señora de limpieza que te invita a tomar asiento cuando no hay ningún espacio en ninguna sala.
Comentarios
PS: 'tan divinos...
(Vanidad de vanidades por siempre vanidad)
Bueno, siempre es necesario algo de narcicismo
y no es narcicismo
es oculismo
esperar una y otra vez un nombre.
cualquiera
que te nombre, lindo.
beautiful, beautiful, beautiful boy
;)