Como ha todos me han recortado la luz varias veces este mes. Volver a las candelas y al gas para la cocina ha sido un ejercicio poco atractivo; debido a mi trabajo la falta de fluido eléctrico provoca una inutilidad general en mis capacidades laborales. Ala
Y desde arriba con todo apagado parecido a la cabeza de un fósforo extinto, me hizo aun mas falta la electricidad que antes. Será la costumbre de reconocerse en el desarrollo, o la noción del mismo, que perder la figura lumínica que hacemos durante la noche, traduje con mi óptica, es perder un poco algo que nos une como seres humanos. No una casa en la penumbra llena de electrodomésticos silenciosos. Más bien esa fragilidad, ese desamparo creado por la necesidad dada a un descubrimiento.
Exactamente en el momento en que se volvieron a iluminar las luciérnagas entre las calles y las urbanizaciones, supe, un poco burlándome de mi mismo, que estamos más indefensos cuando olvidamos lo dependientes que somos.
Comentarios
PD: Yo voy a hacer uno de pingüinos
como siempre he dicho
"desconfia de los filologos"
creo que esa frase
me ha ironizado la vida