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Ventana

El cielo esta lo suficientemente gris
para que las grúas trabajen
ahí afuera.
Lentamente remodelan
un edificio lleno de nieve.
Nada sorprendente.
Casi ningún peatón se detiene
a contemplar la obra de las maquinas
al filo del termómetro bajo cero.
Empieza a llover de nuevo.
Tiemblo un poco.
Mi corazón es un edificio
que se esta cayendo.

Comentarios

Me gusta este poema, sencillo, claro, conciso, bien logrado como una instantánea de una polaroid.
Nat dijo…
la gangrena ahora desde Madrid :)
espereme con vino Will, en cualquier momento lo alcanzo

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
diez minutos más.

Holoceno

No hay nada
después de matar
a un animal.
De qué te sirve vos
la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad;

ese tiempo
detenido
en sus peores horas.

La sangre, el vacío dentro de unos ojos,
el olor a pólvora.

No hay nada
pero temblás;

ya no te podrás salvar
nunca.