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Slow Motion

No sé si recuerdas
cuando compramos estos zapatos.
Dábamos vueltas y casi
no importaba nada;
era tarde para cualquier otra
cosa del itinerario
y parecía no preocuparte.
Estaban en oferta y frente a la tienda
nos compramos un helado.
Mientras se derretían
me preguntabas algo sobre
cómo podía ser nuestro futuro.
No recuerdo que dije,
solo que no te gustó mucho
mi respuesta.
Ahora
estos zapatos te sobreviven
y yo me pregunto
por cuánto tiempo más;

por fin
te estoy entiendo.

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
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No te reconocerías
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y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
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Holoceno

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De qué te sirve vos
la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad;

ese tiempo
detenido
en sus peores horas.

La sangre, el vacío dentro de unos ojos,
el olor a pólvora.

No hay nada
pero temblás;

ya no te podrás salvar
nunca.