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Lisboa

Happiness only real when shared.
Christopher McCandless


1
Llueve.
Tomo un café en el centro,
en uno de esos restaurantes turísticos
en el que imitan la comida extranjera.
Traen el azúcar.
Al otro lado de la mesa
hay una silla desocupada.
Algo me hace falta.
Alguien, no sé.
Descubro que en este momento
soy parte de lugar común.
La lluvia lo confirma.


2
Llueve y tomo un café afuera del local
cubierto por un manteado transparente.
Los turistas pasan a mi izquierda,
con su movimiento irregular
mientras hacen fotografías.
A mi derecha,
detrás del muro trasparente
trato de escapar de mismo.
El lugar común se rompe
y llena la tasa vacía
en mi mesa.
El raro sabor en mi boca
es la menor de las catástrofes.

3
Llega el frío,
los turistas parecen flotar.
Yo sigo en mi mesa
limpiando los anteojos
con el mantel que se humedece lentamente.
Los lugares comunes
son pesados
como un cuerpo lleno de piedras.
Tomo un último sorbo.
Al otro lado de la mesa
una silla vacía
dice que nada de esto
sucede.

Comentarios

Estimado William: me gustó leer este poema, tan banal como la vida misma, y al final llena de ella.
Saludos!!!
ViviSol dijo…
Me gustó el final del 2.

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