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Los Muertos

Hasta que se acabe la lluvia
dudemos por los que ya no están,
dejemos que sus preguntas entren
por el lavamanos.

Como si nos disputáramos
algo que ya no tiene importancia
vamos a preguntarnos por el fin del mundo,
el fin de la cama, el fin
de esta línea.

Hasta que se termine la lluvia
y caigan esas gotas del cielorraso
que empujamos afuera
con bandejas.

Porque cuando la lluvia se canse
nos va a quedar un ruido
incomodo en el patio,
algo que no podremos
sacarnos de entre el pecho
y las latas de zinc

y toda esa agua
que se acumula
en el fondo
de la garganta.

Comentarios

William, qué bueno leerte de nuevo, un texto sobrio, sin muchas poses y directo al hueso! felicidades!

PD: Necesito hablarte de un proyecto de una antología de poesía joven, por favor escribime a juancarlosolivas@hotmail.com

Pura vida mae!
Pelele dijo…
Me gustó mucho. Es un solo cuerpo de agua hasta "latas de zinc"
Pelele dijo…
Me gustó mucho. Es un solo cuerpo de agua hasta "latas de zinc"

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Agua de río / agua de mar

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Cae la lluvia río arriba.

El mar
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Fobos

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con el dolor, malsano,
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con las cardiopatías que te inventás
al dormir con frío y sin compañía.
Tal vez te acostumbraste a la vibración
en los cristales de esta casa.
A mirar con desconfianza a los turistas
que te piden direcciones en un idioma extraño.
A no ser vos la persona en la sala de espera,
que pasa las hojas de su pasaporte para deletrear
cada país que ha visitado en los últimos 6 años.
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