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15,000 years ago




Es porque no estás que le sobra agua a mis platos y vienen las mañanas en silencio; el rumor lejano de otros animales se confunde con las maquinas que trabajan al frente de la casa.
Pasan los días y sigo sin mover las cosas que aún te pertenecen. De alguna manera vos regresás cuando dejo de verlas y esa alegría me hace pensar que esta es todavía nuestra casa.
Pero es porque no estás que también me sobra la comida y los abrazos. Y cuando algo aúlla en la noche una cosa en mi pecho se revuelca con cansancio.
Porque no estás a esa cosa la llame vacío; así como la pude haber llamar frío, tristeza, niebla.

Comentarios

Esa sensación, la de ese texto, la he vivido así exactamente.
http://lahuelladelojo.blogspot.com
Ahí me apunté como seguidor de su blog. Me gusta mucho el nombre: la gangrena.

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
diez minutos más.

Holoceno

No hay nada
después de matar
a un animal.
De qué te sirve vos
la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad;

ese tiempo
detenido
en sus peores horas.

La sangre, el vacío dentro de unos ojos,
el olor a pólvora.

No hay nada
pero temblás;

ya no te podrás salvar
nunca.