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El nacimiento de una isla





Tus pasos te llevan.
 
Ha pasado la peor parte del día;
el calor ha bajado
y ya no sentís esa presión
en la parte del cráneo.

Al lado el mar, tu sombra,
miles de pedazos de plástico
enterrados en la arena.

Se forma el horizonte a tus pies;
las huellas en el agua
turban el reflejo del cielo. 

Te detenés esperando
que se vuelven a concretar sus nubes,
un pájaro, dos o tres montañas oscuras.

La marea sube

hasta que el pájaro

hace un nido en tu cabeza.

Sos la isla
      y
    nada
  importa.

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La palabra incendio

Tratás de entender
qué pasó.
Te da la luz  de la primera mañana
y distorsionados, algunos momentos
de la noche.

Juntás las piezas,
detectás los síntomas;

la resequedad en los labios,
el mareo, la levedad.

Un punto en el pecho que arde.

Es esto con lo que no podés.
El eco de una palabra todavía en su boca
que consume los restos
de la casa.

Menos de 5 mm de diámetro

1
No sé quién los encontró, pero estos cuerpos en la orilla se pueblan de curiosos.
             Que preguntan.              Que murmuran.
Sus miradas no les alcanzan
para abarcar la costa.
Alguien deja caer la tapa
de su refresco gaseoso. La multitud que crece
la desaparece en la arena.
Esta especie obsesionada con los monumentos
la sobrevivirán sus desperdicios.



2
         Abren          el estomago de los cetáceos.                                         Plástico. Luego los de algunos peces.                     Plástico.
De los mamíferos más cercanos.                                       Plástico.
Llegado el momento se preguntan por sus propias entrañas.
                         Plástico. 
Llegado el momento
se preguntan
por su comida recalentada.
                         114 partículas por plato.


3
Hoy tendrán esta pesadilla:
se imaginarán encallando                en alguna orilla
                …

Chulel

es el alma de algunas personas  que tiene el poder de manifestarse  con forma animal.

Vos lo encontraste,
ese río diminuto de sangre. Tus pasos deshicieron su cause
hasta este momento.

No sé a qué has venido,
si ese brillo en el fondo de tus ojos
no es más que otra lanza en este costado.

Tu figura es una silueta oscura
contra la luz
de una luna casi vacía.
Te escucho respirar. Te escucho acercarte.
Un río rojo y diminuto
dejá un surco en la tierra
mientras se seca.