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Para leer en el baño





En este espacio
alguna vez nos redujimos
al sonido del agua
y el tacto.

No sé cómo estarás ahora.

Me he perdido
tus malos días,
la linea recta
en tu espalda,
las veces que has reído
antes de acostarte.

En este espacio
me he reducido
al recordar tu cuerpo envuelto
en una toalla.

No sé cómo estarás.

Una puerta traslucida y empañada
me hace imaginar cosas
que ahora pertenecen
a la memoria.

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