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Retrato con otro


Yo podría ser el hombre dentro del marco de la fotografía; posando de forma correcta y manteniendo el peso adecuado para no sufrir insuficiencias cardiacas. Dejaría el andar encorvado, el azúcar como un depositario de las horas, la razón por la que no me rasuro para acariciar mi hombría. Yo podría ser el hombre que envidian las desconocidas y que nunca fuma en presencia de sus hijos. El de la manzana de adan marcada, que corre de madrugada y lava los platos después de los alimentos. De saco, trabajo estable y barbería. El que posa con cinturón negro y mirada fija. Yo podría ser el hombre dentro del marco de la fotografía: el que nunca duda, el que no llora en secreto. El que no es ausente dentro de esas manos.

Comentarios

Fernando C. dijo…
Me gustó :) Saludos
Auchhhhhhh... mae, esto me pateó, bien pateados, los dos güevos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
DANIELA MUÑOZ dijo…
auuuuuch.... secundaria a choli, pero no tengo guevos... igual me pateo algo... no se bien qué.
(Resumo: ¡qué bueno!)

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Tus pasos te llevan.
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miles de pedazos de plástico enterrados en la arena.

Se forma el horizonte a tus pies; las huellas en el agua turban el reflejo del cielo. 
Te detenés esperando
que se vuelven a concretar sus nubes,
un pájaro, dos o tres montañas oscuras.
La marea sube
hasta que el pájaro
hace un nido en tu cabeza.

Sos la isla       y     nada   importa.