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Presencia

He vuelto a vos sobre la pared blanca en la que cuelga mi ropa. He dicho que nada de lo que existe en ese espacio es real. He vuelvo a vos como si volviera de la noche casi ciego. Como si tu sombra fuera más real que mi camisa o mi pantalón. Por eso me pregunto cómo me he vestido hoy, cómo me he desnudado ante la percha. Nada importa. He vuelto a vos porque me miro frente al espejo y estoy solo. Cierro los ojos y puede ser que sea la última vez que recuerde como era tu cuerpo sobre la pared blanca en la que cuelga la ropa. Esto, todo, se reduce a que no estás.

Comentarios

Florencia dijo…
lo amo demasiado...como me hacés llorar buuuu

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
diez minutos más.

Holoceno

No hay nada
después de matar
a un animal.
De qué te sirve vos
la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad;

ese tiempo
detenido
en sus peores horas.

La sangre, el vacío dentro de unos ojos,
el olor a pólvora.

No hay nada
pero temblás;

ya no te podrás salvar
nunca.