Ir al contenido principal

Empañar una pantalla

Primero cogés el aparato.
Decís: voy a limpiar
la memoria del
teléfono.

Empezás con las fotografías;
con las que te han enviado,
con las que vos mismo tomás.

Pronto te descubrís solo viéndolas.
Las fotografías
una por una.

Eliminar es una palabra
muy pesada para ser usada
a la ligera.

Por eso ahí te quedás,
quieto, casi sin fuerzas.
Esperando que todo se apague.

Comentarios

magjogui dijo…
Me gusto mucho este poema, ya que igualmente disfruto escribiendo de cosas que en algunas ocaciones son tomadas a la ligera, en este mundo tan rapido que estamos intentando vivir..... Saludos helmanito blodel...

Entradas más populares de este blog

Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

La paradoja de Schrödinger

Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
diez minutos más.

Holoceno

No hay nada
después de matar
a un animal.
De qué te sirve vos
la certeza de su cuerpo que se suspende sobre la inmortalidad;

ese tiempo
detenido
en sus peores horas.

La sangre, el vacío dentro de unos ojos,
el olor a pólvora.

No hay nada
pero temblás;

ya no te podrás salvar
nunca.