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Cuerpo a Tierra

Los mecanismos se detienen.

En el reloj de bolsillo ha quedado tatuada la hora.

Alguien ha pasado una sabana sobre mi cabeza y aun tengo las marcas en el pecho de los intentos repetitivos por mantener fluyendo la sangre al resto del cuerpo. Pero ellos también se han inmovilizado. El aire, el parpadeo de la luz, el llanto de los visitantes queda interrumpido en el hilo que suspende la vida; es en este momento en el que soy el único sobreviviente del mundo, que no se pregunta si es demasiado tarde para arrepentirse de lo que ha hecho.

Y así se van los pianos de cola, las enaguas al viento, el paso meticuloso de los triatlonistas, los pedazos de una fotografía con tu ombligo, la cicatriz que me marcó la rodilla cuando se resbalo la tarde en una alcantarilla.
Mis ojos absorben el blanco, la tela cae sobre los parpados y se traga lo que he visto en todos los años.

Sin dudar la importancia de mi muerte, vuelven los movimientos celestes y las explicaciones de cómo hoy no podré llegar a tiempo al trabajo.

Solo soy material inerte, el armazón de lo que reconocerán como un hombre.
Ya dan las doce de la noche.

Los mecanismos se disparan y nada sucede.

(requiem postumo o adelantado por Andres Verdana)

Comentarios

Floriella dijo…
Escrito así, suena a una buena muerte.

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La palabra incendio

Tratás de entender
qué pasó.
Te da la luz  de la primera mañana
y distorsionados, algunos momentos
de la noche.

Juntás las piezas,
detectás los síntomas;

la resequedad en los labios,
el mareo, la levedad.

Un punto en el pecho que arde.

Es esto con lo que no podés.
El eco de una palabra todavía en su boca
que consume los restos
de la casa.

Menos de 5 mm de diámetro

1
No sé quién los encontró, pero estos cuerpos en la orilla se pueblan de curiosos.
             Que preguntan.              Que murmuran.
Sus miradas no les alcanzan
para abarcar la costa.
Alguien deja caer la tapa
de su refresco gaseoso. La multitud que crece
la desaparece en la arena.
Esta especie obsesionada con los monumentos
la sobrevivirán sus desperdicios.



2
         Abren          el estomago de los cetáceos.                                         Plástico. Luego los de algunos peces.                     Plástico.
De los mamíferos más cercanos.                                       Plástico.
Llegado el momento se preguntan por sus propias entrañas.
                         Plástico. 
Llegado el momento
se preguntan
por su comida recalentada.
                         114 partículas por plato.


3
Hoy tendrán esta pesadilla:
se imaginarán encallando                en alguna orilla
                …

Chulel

es el alma de algunas personas  que tiene el poder de manifestarse  con forma animal.

Vos lo encontraste,
ese río diminuto de sangre. Tus pasos deshicieron su cause
hasta este momento.

No sé a qué has venido,
si ese brillo en el fondo de tus ojos
no es más que otra lanza en este costado.

Tu figura es una silueta oscura
contra la luz
de una luna casi vacía.
Te escucho respirar. Te escucho acercarte.
Un río rojo y diminuto
dejá un surco en la tierra
mientras se seca.