Ir al contenido principal

Por la Pista

A la mayoría que hemos estudiado o trabajado en San José nos ha sucedido. Ese viaje de regreso donde las fuerzas ni siquiera alcanzan para balancearse en el asiento del autobús. La poca luz de los postes de la autopista como un tranquilizante luego de un día cargado de tensiones. Y justo cuando no puede ser mas exageradamente letárgico el viaje, un olor a tabaco marca el acercamiento a casa.

Esa sensación de paquete nuevo de cigarros es uno de los signos de que Alajuela se aproxima a las kilómetros por hora hacia el suelo debajo de nuestros pies, hacia el aire que todavía no entra en los pulmones, hacia la noche que no es la misma noche hasta pasado el aeropuerto Juan Santamaría. Ya vendrán la casetilla del peaje, los aviones murmurando en el cielo, las ultimas escalas del transporte publico tan esperadas para llegar a casa.

Al parecer cuando uno vuelve todo aquello a lo que ha estado acostumbrado toma un sentido diferente. Que lo digan los pasajeros aéreos que en este momento ven desde la ventanilla el rotulo gigante de as de oros y se sienten bienvenidos. Tal vez es que la cotidianidad del panorama por la cual perdemos la sorpresa por costumbre, sea la que dicte el sentido de la pertenencia. No se ustedes, pero a mi me gusta pensar que el parque de los mangos es mi parque y que la calle ancha es mi calle. Nuestros, por supuesto.

Alajuela nos da eso. A pesar de que posiblemente el viaje de la mañana siguiente no recordemos porque exactamente nos sentimos cerca del hogar al pasar de lado de una tabacalera.

William Eduarte para la Nacion

Comentarios

Frasco dijo…
¡Viva La Liga pito!

"No hay nada mejor que casa"
Soda Stéreo - Té para tres
james dijo…
mae Alajuela es toa!.

una vara, no se si es que no le llego o es que hay algo en la redacción de esto: "Esa sensación de paquete nuevo de cigarros es uno de los signos de que Alajuela se aproxima a las kilómetros por hora hacia el suelo debajo de nuestros pies,.."
Anónimo dijo…
El 19 de agosto me quitaron la licencia.

Como volví a viajar en bus, escribí una apología del transporte público para paliar mi pérdida.

Leo una hora más al día y escucho música con más atención.

El pasaje del bus de la UCR se me hizo baratísimo, y eso que ya subió a 480 colones.

Viajar en bus permite saborear la nostalgia o una especie de soledad absoluta.

A ver si hacemos más propaganda de la Liga, que siempre anda tan mal en todo tipo de rating y ranking.

Saludos
Julia Ardón dijo…
Viva Alejandro Morera!!
;)
Escatonauta dijo…
¡¡VIVA CUALQUIER VARA QUE NO SEA SAPRISSA!!

Así es, mis queridos, droogs. Por un infame error de la historia, Saprissa es conocido como el equipo tibaseño.

¡¡MENTIRA!!

Tibás tiene su propio equipo (que está como en cuartas pero, a mucha honra), y tiene su propio estadio: el Municipal, a unos 700 metros del parque.

Saprissa nació en 1952 en la nueva Managüita (barrio Los Ángeles, San José). En esa época era un barrio tranquilo de clase media-baja.

Luego el horror se posó sobre mi país en 1972. Saprissa inauguró su mamotreto en los cafetales norte de mi pueblo y desde entonces no hay paz. (Porque la mito-historia nos enseña: ahí donde hay un dragón, nunca habrá paz).

Con esta historia autobusera de William, hoy se descubre en internet la nómina bloguera de La Liga. Los felicito. Mantengan su querido pueblo-ciudad libre de dragones polos-chapulines-sicarioides...

¡Viva la libertad de no ser morado!
Escatonauta dijo…
Por cierto, la letra de Soda Estéreo, es un descarado plagio de un refrán gringo muy antiguo.

Se popularizó aun más a partir de 1939 con la película THE WIZARD OF OZ.

La frase mágica que Dorothy (Judy Garland) debía usar es:

"There´s no place like home!"

Por cierto, me disculpo al decir que es plagio, tal vez los Soda ya dieron los créditos del caso.
(se ruboriza).
Ya descubrí por qué fumo, es una forma inconsciente de no querer dejar mi hogar...

caray

Entradas más populares de este blog

Golden record

nuestra existencia se disipa en el cluster número doscientosytantos una supernova nos manda su afecto
más rápido que la luz

y nosotros

lanzamos un par de bombas atómicas sobre pueblos llenos de civiles 500 metros sobre una cancha de tenis, a medio camino entre un arsenal y una fábrica de acero

necesarias como el plástico residual en los estómagos de las ballenas
o la epidemia de sífilis provocada a esas mujeres guatemaltecas
debimos dejar precisos los monumentos de esta estupidez
la extinción diaria de 150 tipos de animales las emisiones contaminantes de los volkswagens los pastores y los que pagan su diezmo a cambio de sus promesas los pedófilos que durante décadas ocultó la iglesia católica apostólica y romana
porque los discos dorados en el voyager 1 sus 56 saludos en distintos idiomas y toda nuestra música son de un tipo de ficción que esta especie extinta no se merece

Agua de río / agua de mar

Cae la lluvia río arriba.
La orilla empieza a ser corta,
el agua turbia.

Mirá el horizonte,
esos relámpagos golpean
las piedras.
Mirá tus pies,
el agua toca
tus dedos.
Mar adentro
la sal se mezcla
con la tierra;
lo sabés con la boca,
lo sentís en el cuerpo. Recordaste algo
que te duele.
Cae la lluvia río arriba.

El mar
ahora es otro.

Fobos

Tal vez te acostumbraste a vivir
cerca de los aeropuertos,
dentro de su incertidumbre horaria
y el rango de contagio a ciertas enfermedades
que no saben nada del control de aduanas.
Te hiciste por dentro con el murmullo de las turbinas,
y ese motor lo has confundido siempre
con el dolor, malsano,
que además se ha hecho uno
con las cardiopatías que te inventás
al dormir con frío y sin compañía.
Tal vez te acostumbraste a la vibración
en los cristales de esta casa.
A mirar con desconfianza a los turistas
que te piden direcciones en un idioma extraño.
A no ser vos la persona en la sala de espera,
que pasa las hojas de su pasaporte para deletrear
cada país que ha visitado en los últimos 6 años.
Tal vez ahora cerrás los ojos y escuchás una explosión propagarse por la troposfera. Te sorprendés, inmóvil, sin intentar despegar
tus parpados. Atento a ese raro silencio. En las paredes, los muebles, los vasos de agua. Es un tipo de calma que nunca había
existido en tu vida.

Algo se rompe …