Ir al contenido principal

Entro en un bar calle de la espada

y de fondo escucho a la mujer
que toca el piano

eso es algo que me emociona

sus manos tanteando las teclas
el vaso de agua en el borde del mueble
el pelo cubriéndole la cara

su voz es un hilo
y nos envuelve
no sé como interpretar de otra forma
este ahogo en la sala

la mujer de fondo
se detiene y bebe un poco
casi como si pensara
que es cruel su oficio

en ese silencio
el camarero se acerca
y me trae la cuenta
es su ultima canción me dice

salgo por la puerta
con la voz de la mujer que toca
en un piano negro

su música en mi cabeza
es un intento
por vencer a la muerte

Comentarios

Todo un nombre

y muy poema
Pelele dijo…
Hay la atmósfera "oscura" y el deleite masoca de los que piensan en la muerte como algo que seduce, esa mujer.
Me gustó mucho el trance con el vaso de agua, los últimos versos los pensaría un poco más

Saludos

Entradas más populares de este blog

Una estrella lo suficientemente distante

Las ventanas del edificio en la esquina reflejan parte del cielo. Sobre los autos y las personas que pasan algo de esta tarde transforma su paso cotidiano; somos ese reflejo que pasa de la luz a la sombra. Ese instante acabándose siempre.

El Menos de la Familia

Aca algunos rostros de mi mania de reproduccion. Para la Violenta con cariño.

Russell museum

The cleaning lady te saluda cada vez que te encontrás con ella en las salas cada vez más blancas y llenas de gente. Bajás por un té y ella casualmente también está ahí, en busca de una silla para vos porque el lugar está lleno. -Yo no sabía que los museos podían ser esto. Pensé que estaban llenos de cosas viejas- te dice la seño de ojos almendrados, de arrugas azules y voz de terciopelo. Vos tampoco sabías que el arte es una señora de limpieza que te invita a tomar asiento cuando no hay ningún espacio en ninguna sala.