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Juegos de Mesa

Las campanas de la catedral repican cuatro veces. Debido a la luz, una sombra es el espejismo de un hombre que anda arrastrándose entre los adoquines. En estos días el barro de los trabajos urbanos provoca una clara alergia general. Los que pueden, esquivan el centro de Alajuela, los que no se refugian en el parque. Agrupadas alrededor de las bancas, varias personas se disputan la atención con unas cuantas fichas. La precisión de los movimientos es sólo medida por la agilidad mental de los espectadores. Los partidos toman aproximadamente cinco o diez minutos en resolverse. Si alguno nuevo llega, se agrega a la fila; si viene preparado se abre una nueva partida en otra banca. Uno creería que tal fidelidad con el juego provocaría seriedad entre los contendores, pero ellos se burlan de la rivalidad tomando cualquier tema y bromeando. Una de las bancas tiene pintado un tablero de forma modesta. Es la que esta frente al decorado que muestra un 1782, fecha en que se construyó el famoso oratorio que unió a los vecinos de la región entorno a La Lajuela. Algo parecido sucede en esa banca que es el sitio de reunión de los jugadores de tablero. En las sombras que desaparecen se repiten las campanas de una ciudad que apenas intentaba nacer, bajo la luz de la tarde.

Comentarios

james dijo…
Willis, por un momento viaje... el centro, la gente y la historia, pasada, presente y futura de nuestra querida Alajuela.

Buena nota!

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Cuartos casi vacíos

vas a comprar una cama estrecha
para quién se acueste en ella
tenga que tenerte cerca

tener solo una sábana una cobija
para que sea la noche
y sea el frío
comprar una cama estrecha
de la que no puedan
levantarse
ni escapar

hoy
vas a dormir e imaginarlo

directo en las lozas           que son lo más cercano
          que estás de la tierra

su cuerpo late en algún lugar
y lo escuchás
vas a comprar una cama estrecha
para que se acerque y sea la noche pero ya no más este inmenso e insoportable frío

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Si las corrés, las cortinas,
van a pasar 10 años; flacos, alegres, cortos. La sucesión de estaciones
llenas de lluvia, y el frío y la sequía.
Vas a ser otra persona
y con una foto diferente
en todos los documentos personales.

No te reconocerías
pensando lo mismo que ahora:

no he pagado los recibos,
tengo que adoptar un gato
y si no abro la cortina, puedo ignorar si es de mañana

tal vez
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I Put A Spell On You

la versión de Nina
Deseás ser la pausa en su respiración.
La vibración de sus vasos sanguíneos. El nombre que muerde y calla.
El nombre quieto en su memoria.
Deseás que venga y te deje repetir su nombre
por la pura inercia del ambiente.

Y la deseás.
Es ese el peso de su nombre. Vos mismo se lo has dado.

Te absorbe.
Y la deseás.

Más allá de ella misma.
Más allá de lo que vos sos.

Esta espera es lo único que existe.

Y tu deseo.