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Saudade

Vos no lo sabés pero dentro de la ternura habitan cosas que desconozco. Objetos que he perdido, retirados en la sombra; de un montón hecho un dolor pequeño y agudo. Vos no lo sabés porque la ternura es así, con brazos que se extienden llenos de cicatrices que a veces no parecen propios. Y uno todo puño sobre si mismo. Vos no lo sabés pero mi ternura tiene un nudo que me ahoga.

Distancias

Alguien cerca. Su respiración. Alguien en el viento contra la ropa y el dorso de los brazos. Sobre vos su pausa, su falta de pronunciación en la piel. Alguien lejos. Su paso. Este silencio que no llega a ser incomodo.

Depredación

El hombre come hombre pequeño. Al hombre se lo come uno más grande. Los hombres pequeños se juntan y en su rabia están todos los años, todo el dolor. El hombre grande se rompe en muchos muy, muy pequeños que se comen a rastras la tierra. Queda un vacío. Una ansiedad. Una especie de hambre que no se va a saciar nunca.

Apariencias

No es un reflejo lo que te sobrevive en el agua. Son las caras de los animales que se han asomado desde su más intimo lugar pensando ese no soy yo. Se han ido algo rotos. Desvaneciéndose en sus pasos. El agua a seguido su curso hecha un pozo en los ojos del mundo.

Paradoja

Lo ves en el bosque; en lo que deja su espacio y espera entre la tierra. De quién es la rama que cae, te preguntás. Vos, que le tenés un nombre al tiempo que pasa para que todo vuelva a ser parte del mundo. Vos no sos nada más que la rama en el aire.

Naufragio

"I'm a lonely man who's in the middle of something That he does not really understand"                                                          Paul McCartney He encontrado algo de arena en mis zapatos esta mañana. En ellos todavía se escucha al mar. Me los he puesto pensando que mis huellas las borra el agua.

El arco y la flecha

Todo pájaro no es el mismo más que dos veces: el primer y el último día que vuela. Nosotros desde la orilla también somos solo dos veces la misma persona: la primera vez que entendemos nuestro nombre y el día que por fin lo olvidamos.

Autosugestión

La corriente. La piedra. La luz que calienta el agua. Tu mano en otra mano que ahora es aire o viento. Tu mano buscando en el vacío solo para encontrarse con otra parte de tu cuerpo. La luz que irrita tus ojos cuando los volvés a abrir. La corriente en tus dedos. La piedra debajo de ellos. Todo ha pasado mientras respirás. Sigue su curso, vuelve a su lugar en la memoria.

Quedarse

Se quiebra la luz en el parabrisas. Se quiebra una hoja bajo el viento que también se quiebra. Parte de su esqueleto viaja a 100 kilómetros por hora. El resto permanece en el camino.

Machuca

Soñemos con el rio. Con la música en el agua, dentro de las piedras, apagada en el viento. Con un pez azul que brilla mientras se mueve. Uno pequeño en tus piernas. Lleno de mercurio. Soñemos con tus manos y las mías. Con las cosas que flotan corriente abajo. Una hoja, tu pelo, el reflejo del cielo. Soñemos con eso y no despertemos nunca.

Sad song

"tried so very hard shows just how wrong you can be" Lou Reed Me acerco a vos para llevarte a la sala. Estas son las ventanas: un árbol, el viento, una acera. En una esquina acciono un amplificador. A vos algo te alcanza pero no me doy cuenta. Juntas las manos, te palpitan un poco. No sé de dónde regresás cuando te llamo por tu nombre. Debajo, atrapado por la música que se calla, escuchamos llorar a este silencio.

El primer miedo

La vi abrir una puerta. Gritar. Llevarme en brazos para que en el patio los dos nos dejáramos caer de rodillas. Aprendí a cerrar los ojos. Llorar quedito entre el padre nuestro y el ave maría. Mi madre me juntó las manos. Me acercó a su pecho. Un movimiento fuerte se extendió en su cuerpo; un temblor que todavía hoy se repite en el mio.

Cautiverio

No mirés las rejas en las ventanas. No dejés que tu corazón sienta alguna presión por culpa de las facturas o el sillón donde el vació tiene un nombre que ya olvidaste. No te dejés tentar por los catálogos ni los anuncios. No te ahogués en ese llanto que no sabés bien de donde viene. No te culpés porque la hija del vecino ha cumplido tres años hoy; porque tu perro murió atropellado y ocultaste sus cosas en un armario. No tengás remordimiento, no guardés los antibioticos, no olvidés de poblar más tu vida que tu casa. Salí. Nadie te espera. Que eso no te detenga nunca.

Faquir

Han pasado algunos meses desde la primera vez que subieron juntos al metro. Ella de alguna manera se ha encariñado con la más pequeña del albergue; tiene en la mirada algo que intimida a la gente. Él extiende un paño lleno con pedazos de botella. Luego camina de un lado a otro mientras enseña las cicatrices de su espalda. Ella lo sigue una vez. Extiende su mano, habla recorriendo las líneas en el piso. Las tres veces que él golpea el paño, pequeños vidrios manchados de algo parecido a la sangre caen a los pies de los pasajeros. La niña se asusta y empieza a llorar. Ella le dice algo al oído que la hace callarse rápidamente. Al abrir de nuevo las puertas la sangre ya se ha secado; y las lágrimas, y las líneas en sus manos.

N1973 8:20 pm

Bajo el letrero de reservado una mujer cansada encuentra lugar en la linea uno dirección observatorio. A su lado otra mujer más joven sostiene en sus regazos a una niña de casi un año de edad. La primera, la mayor, cierra sus ojos, parece pensar en su casa. La madre carga una mirada vacía. Entre las dos la niña se deja sorprender por los grandes botones del abrigo de una desconocida. Se inclina, estira sus manos, los roza con sus dedos. Durante el trayecto que separa a Juanacatlan y Tacubaya la niña se pierde en un reflejo mientras su madre la acomoda sola en un asiento. La primera mujer las olvida; intenta recordar que con sus ojos cerrados estuvo muy, muy lejos de este vagón ahora detenido.

La facultad del habla

Tomemos de las palabras su desacierto y su certeza. El lado débil, áspero, el inconsciente. Las palabras que se marchitan en la boca, las que vuelven a la vida por la saliva y el acento grave de la sangre. Volvamos de las frases sin su carga. Tapá mi boca, tu boca. Liberemos esta incomodidad para callar, para abrazar lo que saben pronunciar mejor las manos. Tomemos las palabras y apartémonos de su dolor, su alegría, su pena. Que nos quede nada más un gemido, un arrullo; el cuerpo como un animal indefenso.

Sobre el pánico

A vos te gustaría deshacerte de tus ojos, ir entre las paradas y los autobuses reconociendo de sus caras solo figuras oscilantes que luego se desvanecen. Buscá entre esas sombras algo más cierto que ese millón de personas cruzando una ciudad que se va quedando vacía. Algo más cierto que la falta de aire, la leve sudoración en las manos y el vidrio opaco desde donde ves al mundo.

Ser salvaje

Abrí las jaulas. Quitá uno diez cerrojos. Secá el estanque, que esa agua regrese por el desagüe al mar. Que el aire se lleve en el oxido las mallas metálicas; dejá que suceda. Poné un pie desnudo en la tierra, una mano en las olas, el lomo en la hierba y el hocico contra el viento. Todo eso te pertenece y a la vez no. Pero esta es tu alegría: una agitación en el pecho que nace de un eco hace millones de años y te hace sentir por fin con vida.

Mar de la Lluvia

( Mare Imbrium ) Una voz desde tu boca hace que la lluvia parezca eterna; una cortina en la que estás en tu forma más borrosa. Es esta la distancia que hemos escogido, los pasos y los charcos que sin alejarnos nos separan. Escuchá, esos golpes diminutos en el suelo saben explicarse mejor que nosotros dos.

Asociación libre

El sueño en el que una calavera de un animal amanecía en tu cama. Ese que recordaste cuando caminabas y veías en tu sombra cosas que no sabemos nombrar. Te detuviste tratando de dar a todo esto un significado. Las nubes hicieron que tu sombra fuera otra vez concreto. Pero vos detenido, con una sensación de ahogo te fijaste en que el próximo paso es incierto, la siguiente respiración. El sueño, la calavera de un animal que tomaba tu cama y se reía; se ríe.